sábado, 12 de noviembre de 2011

Cuentos Tiernos... (III)


El Fanfarrón


El niño se queja; su rostro es un montoncito de pliegues que sirven para mostrar su desencanto. Dos lágrimas salan sus amplios mentones. El abuelo camina tranquilo, al acercarse, con cuidadosa e imperceptible ternura roza con la mano izquierda el rudo cabello de su nieto. Parados frente al gran ventanal miran el mar, que empujado por la brisa tibia truena al desdibujarse en la rocallosa orilla, elevando al cielo espumas formadas por millones de diminutas gotas de agua que femeninas decoran el ambiente, queriendo regalar un arcoiris, también de emociones, a los observadores.

El niño se queja porque en la escuela sus amiguitos lo acusan de ser negro y “feo” y de no tener el pelo como ellos. El abuelo, con rostro sonriente y voz paternal le pregunta ¿No te hice el cuento del joven forzudo que pretendía humillar con su figura a dos jovencitos en compañía de una bella chica cuando regresaban de la escuela? Los grandes ojos negros del niño miraron con curiosidad el rostro de su abuelo que todo lo sabe; su abuelo con cara de pasa y mirada inteligente, más inteligente y más sabia que la de su papá. Ven, siéntate en mis piernas y escucha con atención, que es cortito y no te vas a aburrir.

“Había una vez, dos amiguitos regresaban de la escuela, conversaban de lo bien que les había ido en el examen. Como eran muy pobres usaban remiendos en sus pantalones; al morenito, flaco y chiquito hasta se le veían los dedos a través de las medias, porque sus zapatos estaban rotos. En el camino alcanzaron a una jovencita rubia y bonita, que adornaba su cabello dorado con dos trenzas que le tocaban cada hombro. Al mirarla de cerca los niños comenzaron a decirle cosas bonitas. Ella se sentía contenta pero con un poco de vergüenza, porque era una niña decente. Habían caminado dos esquinas acompañándola, cuando se toparon con un jovencito alto, sin camisa, que pretendía con la presunción de su figura humillar a nuestros dos galanes.

Y no te da vergüenza caminar con estos dos descuidados.  – dijo con voz altanera el fanfarrón.

La niña reaccionó con desagrado ante el gesto del nuevo galán. Pero sintió pena porque sus acompañantes no podían competir con su elegancia.

Si deseas te acompaño, para que andes con alguien que esté a tu altura.       –    pronunció de nuevo, expandiendo su torso dejando ver su bien delineada figura.

Los niños miraron a la niña, y esta, sabiendo que sus galanes perdían terreno los miraba con ansiedad esperando una reacción.

El morenito, flaco y chiquito, dirigió la vista hacia su opositor, que pavoneándose dio dos pasos hacia ellos para mostrar de una vez por toda su superioridad, y venciendo su intimidación nuestro amiguito le dijo

-        Te crees con buen cuerpo porque eres alto y porque levantas pesas.

¡Claro que lo tengo! y mejor que el de ustedes dos juntos.  – dijo, y sacudió de un lado al otro su cabeza, moviendo rítmicamente su melena.

El segundo de nuestros galanes no encontraba que decir, cabizbajo evitaba la mirada de la chica, pero el morenito, flaco y chiquito hábil para las respuestas preguntó

 –  ¿La cabeza es parte del cuerpo?

Todos lo miraron extrañados, incluyendo el supuesto galán, que procedió a contestar

-        Si, claro que es parte del cuerpo, ¿Quién no sabe eso?

Y como quien vence en una guerra nuestro galán dijo con orgullo

-   Entonces no creo que tengas mejor cuerpo que yo.

El fanfarrón reaccionó derrotado, y se alejó diciendo maldiciones y palabras difícilmente pronunciables por aquellos que realmente tienen lindo y buen cuerpo.                                                                          
                                                                                                                            La niña sonríe orgullosa, se sitúa en medio de sus dos hermosos acompañantes, y tomados de los codos avanzaron sonrientes hasta donde el camino los separó.”

El niño baja súbitamente de las piernas de su abuelo. Sonríe complacido, siente alegría de infante, su corazón le pide que brinque y salte, y se coloca de nuevo frente al gran ventanal, desde donde puede ver las olas en su perpetuo vaivén. Sabe que sus amiguitos ya no podrán ofenderlo con esas frases que lo herían cada mañana en la escuela. Sus ojos brillan de emoción y de asombro y da gracias a Dios por ser tan generoso al darle un abuelo con tanta sabiduría, que todo lo sabe; su abuelo, con cara de pasa y mirada inteligente, más inteligente y más sabia que la de su papá.

47 comentarios:

Respirando entre palabras. dijo...

Excelente!!!
Pensar que muchas veces suceden cosas así y no todos tienen a un ser especial como ese abuelo, para demostrar que la belleza habita dentro de uno no en lo exterior.
Me encantó pasar por aquí y detenerme en tus letras.
Besitos

soy... dijo...

Respirando entre palabras

Gracias por pasar por mi rinconcito y por comentar. Me alegra que te haya gustado.

Un saludo.

Pluma Roja dijo...

Hola, buenas noches.

Precioso relato lo vas leyendo y te sientes parte de los personajes, mucha agilidad en tus letras.

Saludos cordiales.

soy... dijo...

Pluma Roja

Gracias por tu ponderación.

Un placer que comentes.

Gracias.

Bigmouth dijo...

Precioso tu blog y una exquisitez todo lo escrito. Invades la mente con magia. Un placer tenerte a bordo, muchas gracias por visitarme y por dedicarme tu tiempo. Espero disfrutes del viaje. Un abrazo

soy... dijo...

Bigmouth

PLacer para mi es tu comentario, que viene de un buen escritor.

Gracias por visitar mi rinconcito.

Un saludo.

TORO SALVAJE dijo...

Un abuelo así no tiene precio.
Que historia tan magnífica.
Y bonita.

Saludos.

soy... dijo...

Toro Salvaje

Si lo dices tu, que eres un buen escritor...

Gracias.

La abuela frescotona dijo...

que bonita historia, los buenos ejemplos siempre llegan al corazón de los niños, saludos querida amiga

Darwin Bruno dijo...

Buena historia.Escrito como un cuento, pero eso se vive realmente. ! La crueldad de esa edad.
Un gusto pasar por tu espacio. Que tengas un buen día amigo.

soy... dijo...

La abuela frescotona

Gracias por siempre comentar en mis entradas.

Saludos. Ah, y soy amigo.

Gracias.

soy... dijo...

Darwin Bruno

!Siiii, la crueldad de esa edad! pero lamentablemente también se presenta en otras edades, y se cultiva.

Saludos.

Fran dijo...

Amigo: me encantó este post, el cuento; y, su moraleja.

El color de piel, la etnia, el "nivel social" el desarrollo físico(y el mental)son solo condiciones ambientales (e insignificantes, en ciertos sentidos)que en nada deben influir en un correcto desarrollo.

Todos somos "diferentes", y en eso radica la belleza de nuestra existencia. Sin embargo, jamás debemos permitir que esas diferencias afecten nuestro desarrollo.

Todos hemos sufrido algún tipo de discriminación en la vida... ellos se lo pierden. El verdadero valor no está en lo que se puede ver, sino en lo que se siente y en cómo se siente.

Saludos; y, gracias por esta pieza literaria.

soy... dijo...

Fran

Estoy en tu blog viendo tu última entrada y te encuentro por aquí...


Gracias por tu comentario, que acierta puntualmente, me refiero a la discriminación en general como bien dices.

Un saludo.

David C. dijo...

Bonito cuento. Tremenda lección.

Marilyn Recio dijo...

Que lindo cuento con moraleja. Me encanto la descripcion que das de tus personajes. Te felicito.!


sawabona!

soy... dijo...

David C.

Gracias por tu comentario. Viniendo de un artista de tu nivel, dan satisfacción.

Un saludo.

soy... dijo...

Marilyn Recio

Gracias por tu comentario, y se que te gustan los relatos, así que tu ponderación viene de la experiencia.

fus dijo...

Me ha encantado tu relato y la moraleja que nos deja perplejo al que lo lee.Escribes muy bien y me quedarè cerca para poder seguirte.

un fuerte abrazo

fus


pd.Muchas gracias por tu visita.

almazulada dijo...

Estaba desilucionada por no tener ya una isla en el horizonte de mis angustias...pero me has levantado el animo!!!!
Gracias por esta dulzura de recien!
Tambien me quedaria con el morenito,porque no me gustaron nunca los musculosos!!!
Besos!!!

almazulada dijo...

ah! Almazulada soy yo,Muchacha ojos de papel,pero con otra cuenta!
Y sildelsur tambien!
Mujer de muchos nombres ficticios,pero uno solo real:
Silvina.
Besos!!!!

soy... dijo...

fus

Me alegra que te guste, he recorrido tu espacio varias veces, sin dejar comentarios.

Gracias por recorrer el mio y dejar tus comentarios.

soy... dijo...

almazulada

Un placer tu comentario, sildelsur.

Gracias.

PiliMªPILAR dijo...

He de seguirte porque descubro un blog que me hace 'descubrirme, como chapeau'!.
Abuelos así, los hay. Pero no demasiados...
Un abrazo

soy... dijo...

PiliMªPILAR

Bienvenida a mi rinconcito virtual, un placer que te guste la entrada.

Me pasearé por tu espacio.

Gracias por comentar y por quedarte.

Un saludo.

PiliMªPILAR dijo...

Por la parte alícuota que me corresponde, como abuela..., he de darte la razón. ¡Los abuelos raramente se equivocan cuando de asesorar a los nietos se trata.
pero de todo hay en la viña del señor, claro. Infalible no se es, por más que abuelo . Ni por más que 'viejo'...
Me ha gustado mucho tu post.
gracias por pasar por los míos.
Besos, 'SOY'

soy... dijo...

PiliMªPILAR

Ah, ya me estás hablando como a tus nietos... jaja.

Es que la experiencia no se improvisa.

Gracias por pasarte de nuevo.

Mayte_DALIANEGRA dijo...

No te preocupes porque se haya borrado mi anterior comentario, querido amigo, son cosas que nos pasan a todos, lo importante es que me gustó mucho tu cuento tan tierno y hermoso.

Te dejo un gran beso y mis mejores deseos para el fin de semana.

soy... dijo...

Mayte_DALIANEGRA

Gracias por tu comentario.

Un saludo.

JOAQUIN DOLDAN dijo...

tierno...si

soy... dijo...

"JOAQUIN DOLDAN"

Gracias.

Elsa dijo...

Todos somos particulares y únicos, pero a veces hay personas que dejan cosas en nosotros.Ese abuelo fue una de ellas.
Bonito cuento,amigo.Un abrazo.

Humberto Dib dijo...

Lamentablemente no tuve abuelos con vida, pero al leer tu relato, pues habría necesitado uno así cuando era pequeño.
Te dejo un cariño.
HD

soy... dijo...

Elsa

Como dices, el deber del mayor es legar al menor, en eso, dicho de forma simple esta el funcionamiento de la sociedad moderna.

Un saludo.

soy... dijo...

Humberto Dip

Ah, no tuviste abuelos, bueno, yo tampoco, aunque si tuve abuelas.

Gracias por comentar.

Un saludo.

Carlos dijo...

Me ha gustado mucho este cuento. La técnica de un relato dentro de otro relato también es buena.

Solo acotaría que, en mi experiencia, he podido observar que no importa cuanta sabiduría haya para contrarrestar la hijoputez, siempre el que quiera ser un desgraciado lo seguirá siendo pese a las adversidades. Quiero decir, no me imagino a un cabrón hecho y derecho rindiéndose tan fácilmente.

¿Se imaginan qué hubiera pasado si Gandy se hubiera resistido con huelga de hambre contra Hitler? No sé si sea el ejemplo más feliz.

Un saludo.

moderato_Dos_josef dijo...

Es un precioso cuento que nos enseña que lo que de verdad vale en este mundo es la inteligencia y no la fuerza y la chulería. me ha encantado.
UN placer visitar tu espacio.
Un abrazo.

soy... dijo...

Carlos

Que bien que te guste y que aprecies la técnica, a pesar de que no está correctamente corregido. Y yo se que eres un cuentista en potencia, de ahí que tus palabras sean valoradas doblemente por mi.

En cuanto a lo que comentas, que va directamente al fondo del cuento, no amerita discusión, es como dices. Pero (siempre hay uno) es un cuento tierno, pensado para educar niños y solo eso.

Un placer que comentes, sabes que tus palabras son atentamente escuchadas - o leídas- por quien escribe.

Un saludo.

soy... dijo...

moderato_Dos_josef

Exacto; no más palabras, no quiero dañarlo, y bienvenido a mi modesto rinconcito virtual, me paseare por el tuyo.

Gracias por tu comentario.

Saludos.

Ly dijo...

Mi abuelo fue un humilde campesino que puso su AMOR en mi.Al leerte lo sentía a mi lado más de lo usual y desde luego hay que ver más allá de...serían sus palabras, difícil entre tanta crueldad que se siembra...

Se te aprecia y agradece lo que compartes
Ly

soy... dijo...

Ly

Que bien que te recuerde experiencias vividas, igual que a algunos de los seguidores.

Un placer verte por aquí.

Gracias.

Carlos dijo...

Soy,

Gracias por lo de "cuentista en potencia", en verdad me siento honrado.

No me referí a lo siguiente, y lo considero importante,

eso de mirada inteligente, pero "más sabia e inteligente que la de su padre" me transmite unos sentimientos indescriptibles precisos que, considero, los narras muy bien. Enhorabuena por eso. Un saludo.
Carlos.

soy... dijo...

Carlos

Gracias a ti de nuevo.

Y que bueno que te despierte esos sentimientos especiales que tu llamas indescriptibles.

Un saludo.

Camila Goris Burgos dijo...

Muy bueno. Muy parecido a lo que se vive diariamente y que las personas ajenas al asunto consideran algo cotidiano, el simple "es como el mundo funciona". Me gusta cómo te contrapusiste a esa falacia mediante letras sutiles. Nunca debemos olvidar añadir de vez en cuanto ideas concretas en nuestros escritos.
Un abrazo.

soy... dijo...

Camila Goris Burgos

Te veo caminando por senderos añejos en este, mi roncocito virtual.

"Me gusta cómo te contrapusiste a esa falacia mediante letras sutiles. Nunca debemos olvidar añadir de vez en cuanto ideas concretas en nuestros escritos."

Exacto, tiene cierto compromiso social, de denuncia justa...

Un saludos y gracias por tu comentario.

Enrique Arias Valencia dijo...

Una sabia reunión de belleza e inteligencia. Simplemente exquisito.

soy... dijo...

Enrique Arias Valencia

Si, en eso me apoyé para escribir el cuento.

Un saludo.