martes, 2 de agosto de 2011

Usados...


-¿Qué pensaste? ¿Disfrutar? Ah, y dices que no es bueno comenzar a planificar. No, en este momento se te cierran los caminos; quieres gozar del trabajo ajeno, mientras te mantienes indiferente al esfuerzo de los demás. 

-En serio crees eso, Luis; te creía más listo. Yo he aprendido a rotar. Si no quieren que disfrute del producto que tienen a mano, no lo hago; busco a otros, a los nuevos demás. Para gente como yo siempre estarán abundantes los tontos.

Escuché esas últimas palabras como un alarido; deposité una breve mirada de indiferencia fingida, y me retiré. Mientras caminaba, no se quitaba la imagen de mi mente; intentaba superponer pensamientos sobre pensamientos para borrar las palabras hirientes, indeleblemente dejadas en mi cerebro.

Quedaron como huella fósil de una verdad que auto negamos.

5 comentarios:

clariana dijo...

¡Hola Soy!
En esta conversación de trabajo, parece que el diálogo no fluye mucho, me he quedado con la última parte de evocar pensamientos, pensamientos, para borrar las palabras hirientes. ¡Qué máquina de hacernos sufrir es nuestra mente! Cuando te vienen pensamientos, sensaciones, sin haberlas llamado y tienes que esforzarte en retirarlas.
Te agradezco tu comentario en mi blog y siento que no hayas podido entender los textos en catalán. He empezado a poner su traducción, me falta un poco todavía, por si te interesase a tí y a otras personas que tampoco lo puedan entender. Es que como el texto es un poco largo, pues en principio no lo hice.
Saludos con afecto.

Foforito dijo...

Hola.

Algunas veces no somos conscientes de como somos usados y tambien muchas veces nos vemos al espejo y pensamos que somos nosotros mismos, cuando en realidad podriamos estar viendo a nuestro peor enemigo, realmente hay muchas huellas que no se ven.

Gracias por compartir.
Saludos!

soy... dijo...

Bienvenida al blog fosforito.

Gracias por tu comentario.

Saludos.

Fran dijo...

Saludos, Soy. Gracias por la visita.

Respecto de tu post: todas las personas nos usamos los unos a los otros. La diferencia está en la finalidad eterna (el bien o el mal).

Leyendo ese monólogo, creo que la cuestión primordial es que jamás debemos dejar que se abuse de nuestros méritos; cada persona debe percibir los frutos de su propio trabajo. Bueno, hay trabajos en "equipo", pero en las sociedades se comparten ganancias y pérdidas... el abuso es otro asunto.

Suerte.

soy... dijo...

Gracias por visitar mi rinconcito virtual y agradezco tu lúcido comentario.

Bienvenido cuando gustes, que espero sea siempre.

Gracias de nuevo.

Saludos.